miércoles, 17 de junio de 2015

Por qué gustan tanto los conciertos

Como en todo este blog, esta entrada no pretende dar con una opinión o una respuesta cerrada o única. Aclaro esto porque sé que explicar por qué nos gustan tantos los conciertos, no será fácil. Es una situación que requiere análisis desde muchas perspectivas.

Una cosa está clara, ver a tus bandas favoritas tocar en vivo, jamás genera la misma emoción que cuando te compraste su disco, o cuando lo descargaste e, incluso, cuando por sorpresa ponen en alguna emisora uno de sus temas.

Por ir a un concierto estamos dispuestos a pagar, a "perder" muchas horas de nuestra vida esperando, tolerar a una gran cantidad de gente a nuestro alrededor, a veces hasta sacrificamos otros eventos. Y es que claramente la emoción de ver a los artistas, de tener esa sensación de interacción con ellos, lo compensa prácticamente todo.

La incertidumbre, la expectativa, las ansias, generan una serie de preguntas en nuestras cabezas, que a medida que se van respondiendo, generan un tremendo placer:

1. ¿Irán a llenar el lugar?
2. ¿Con qué canción empezarán?
3. ¿Tocarán más canciones del disco nuevo que de los antiguos?
4. ¿Que vestimenta? ¿Estarán muy viejos para usar la misma ropa de antes?
5. ¿Habrá buen audio?
6. ¿Y esta canción? Yo no la había escuchado nunca.
7. ¿Hablarán con el público? ¿Pedirán que todos enciendan sus móviles?
8. ¿Cuándo viene mi canción favorita?
9. ¿Ya se terminó? ¿No volverán a salir? Si seguimos gritando como locos seguro salen otra vez.
10. ¿Y si empezamos a gritar nuevamente, tal vez salen una segunda vez?


Y así, una tras otra van apareciendo preguntas que el evento en sí, se encarga de contestarnos, dejándonos contentos, la mayoría de las veces, excepto cuando ya vemos que no van a salir una novena vez, después de haberse despedido.

Pero hay otras cosas, tal vez los artistas no logran dimensionar, la emoción que generan al salir al escenario, mostrarse ahí, moverse, comunicarse. Poder tener tan cerca a la persona que "idolatras", aquella que escribió - interpreta esa canción que hace que se te erice la piel, que te hizo llorar, o que te hizo bailar como loco. Sí, ahí la tienes, frente a ti, al fin las energías del universo lograron que convergieras con esa persona.

Y no sólo con él o la banda, si no que además con una gran cantidad de personas, que vibra con lo mismo que tu, de la misma forma: gritando, saltando, cantando, bailando...

Nos gustan los conciertos, porque en ese lapso de tiempo y en ese lugar convergen mucho factores que nos hacen felices: las emociones, deleitarte con un buen espectáculo, expectativas y preguntas contestadas, agitación corporal y, no menos importante, social.

Creo que un buen concierto, tiene estos y muchos otros componentes, en lo que generan en los espectadores, que luego se traducen en adrenalina, emociones, agotamiento y ese momentito en el que eres consciente de que has visto a tus artistas favoritos:"No lo puedo creer, al fin estoy viendo a este o estos tipos o tipas, están ahí frente a mi".

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