viernes, 3 de julio de 2015

La música es más fuerte

Hace unos días leí que, según una investigación alemana, los recuerdos musicales serían invencibles para el alzheimer. Lo cual claramente es una esperanza de posibles tratamientos, pero también de una posible manera de salvar nuestros recuerdos de vida, desde sus inicios, en nuestro cerebro a través de la música.

Si la música es la única herramienta que nos quedará, cuando estemos al borde de la demencia senil, deberíamos desde los principios de nuestra vida, aferrarnos a ella. Será lo que nos permita recordar a ciertas personas, algunos momentos de nuestras vidas, emociones, lugares, etc.

Creo que parte de la locura, o demencia, se puede explicar por la ausencia de una historia, de eso que de alguna forma le da sentido a tu vida y te aferra a la realidad, a la cordura. Cuando no somos capaces de evocar esa historia que es nuestra vida, qué más nos puede quedar que evadirnos de todo.

La música, no sólo está asociada al sentido de la audición. Como expresión artística, no está limitada solamente a entrar en nuestro cerebro y ya, tiene que generar algo más. Sensaciones, emociones, correlato fisiológico, etc. Si es posible que dentro de la ausencia de memoria, podamos evocar lo que un ritmo, o una canción nos generó la primera vez que la escuchamos, entonces volvemos a conectar con lo que fuimos, podemos acceder a un pedacito de nuestra historia, que nos devolverá algo de sentido.

Cuando hablo de un soundtrack de nuestras vidas, es a esto a lo que me refiero. En otros espacios he escrito: a cada momento su canción. Y si, hoy no me puede hacer más sentido esa frase, si logramos asociar a cada momento de nuestra vida una canción, no perderemos nuestra historia cuando nos hagamos mayores.

Podremos volver a reírnos de las ridiculeces que hicimos, llorar nuevamente esa pérdida, recordar la sensación de conocer una nueva ciudad, amar nuevamente a esa persona...

Podemos hacer que la música sea portadora de nuestra historia y llevarla con nosotros por el resto de nuestras vidas, ahora ya sabemos que, con o sin alzheimer, funcionará.

domingo, 21 de junio de 2015

Ruben Pozo Valencia 2015

No recuerdo exactamente la fecha, abril o marzo de este año... Legué sin el más mínimo antecedente, mente abierta y con ganas de sorprenderme.

La verdad si, habían algunos antecedentes, sabía que mi amiga, con la que fui es una seguidora y fanática de este cantante, como con ella tenemos gustos similares, ya sabía que había algunas posibilidades positivas.

El lugar: Sala Matisse,en el sector de El Cedro, había andado por ahí, pero no había entrado a esa sala. El lugar estaba genial, nada más agradable que escuchar música en vivo, con una buena copa, formato éste que en Chile no había visto.

Ya había comenzado a tocar una banda antes, no recuerdo el nombre, sonaba energético y si había un grupo de seguidores, pero sinceramente nada que llamara mi atención.

En la puerta del lugar, me informa mi amiga, está Rubén, conversando con dos personas más, se ve que es un tipo agradable y cercano, pero a simple vista su imagen no dice nada más.

Lo que cambia rotundamente al salir al escenario, hay que decir que es un espacio pequeño para el cantante y su banda, pero se ve que logran acomodarse.Como no conocía nada de este artista, no puedo decir con qué canción empezó, pero la que haya sido fue bien escogida.

Aumenta considerablemente la cantidad de público, todos se saben las canciones, y es evidente que hay toda una generación que fue marcada por las canciones de este tipo, lo que me parece genial.

Concierto de una duración prudente, excelente administración de las energías. La euforia crece y crece al ir pasando de canción en canción, se va a alimentando con una muy entretenida interacción de él con sus espectadores.

Su presencia llena el escenario, con un aire a Andrés Calamaro rejuvenecido y, por lo tanto, con mucha más vitalidad.

Puedo decir, que mi disposición a la sorpresa se cumplió, gratamente sorprendida con este concierto, muy entretenido, de buena calidad y con un rock amistoso y coherente. Sala Matisse, ayuda mucho con la intimidad que propicia, insisto en el tamaño del escenario, se queda un poco corto.

Al día siguiente, escuché el disco "En Marcha", claro las mismas canciones, pero me faltó la energía del concierto, lo que para mí es una señal de un excelente espectáculo.


miércoles, 17 de junio de 2015

Por qué gustan tanto los conciertos

Como en todo este blog, esta entrada no pretende dar con una opinión o una respuesta cerrada o única. Aclaro esto porque sé que explicar por qué nos gustan tantos los conciertos, no será fácil. Es una situación que requiere análisis desde muchas perspectivas.

Una cosa está clara, ver a tus bandas favoritas tocar en vivo, jamás genera la misma emoción que cuando te compraste su disco, o cuando lo descargaste e, incluso, cuando por sorpresa ponen en alguna emisora uno de sus temas.

Por ir a un concierto estamos dispuestos a pagar, a "perder" muchas horas de nuestra vida esperando, tolerar a una gran cantidad de gente a nuestro alrededor, a veces hasta sacrificamos otros eventos. Y es que claramente la emoción de ver a los artistas, de tener esa sensación de interacción con ellos, lo compensa prácticamente todo.

La incertidumbre, la expectativa, las ansias, generan una serie de preguntas en nuestras cabezas, que a medida que se van respondiendo, generan un tremendo placer:

1. ¿Irán a llenar el lugar?
2. ¿Con qué canción empezarán?
3. ¿Tocarán más canciones del disco nuevo que de los antiguos?
4. ¿Que vestimenta? ¿Estarán muy viejos para usar la misma ropa de antes?
5. ¿Habrá buen audio?
6. ¿Y esta canción? Yo no la había escuchado nunca.
7. ¿Hablarán con el público? ¿Pedirán que todos enciendan sus móviles?
8. ¿Cuándo viene mi canción favorita?
9. ¿Ya se terminó? ¿No volverán a salir? Si seguimos gritando como locos seguro salen otra vez.
10. ¿Y si empezamos a gritar nuevamente, tal vez salen una segunda vez?


Y así, una tras otra van apareciendo preguntas que el evento en sí, se encarga de contestarnos, dejándonos contentos, la mayoría de las veces, excepto cuando ya vemos que no van a salir una novena vez, después de haberse despedido.

Pero hay otras cosas, tal vez los artistas no logran dimensionar, la emoción que generan al salir al escenario, mostrarse ahí, moverse, comunicarse. Poder tener tan cerca a la persona que "idolatras", aquella que escribió - interpreta esa canción que hace que se te erice la piel, que te hizo llorar, o que te hizo bailar como loco. Sí, ahí la tienes, frente a ti, al fin las energías del universo lograron que convergieras con esa persona.

Y no sólo con él o la banda, si no que además con una gran cantidad de personas, que vibra con lo mismo que tu, de la misma forma: gritando, saltando, cantando, bailando...

Nos gustan los conciertos, porque en ese lapso de tiempo y en ese lugar convergen mucho factores que nos hacen felices: las emociones, deleitarte con un buen espectáculo, expectativas y preguntas contestadas, agitación corporal y, no menos importante, social.

Creo que un buen concierto, tiene estos y muchos otros componentes, en lo que generan en los espectadores, que luego se traducen en adrenalina, emociones, agotamiento y ese momentito en el que eres consciente de que has visto a tus artistas favoritos:"No lo puedo creer, al fin estoy viendo a este o estos tipos o tipas, están ahí frente a mi".

martes, 16 de junio de 2015

The Cranberries - Chile - 2010




Este concierto tuvo mucha relevancia en mi vida, recuerdo que fue un mes de enero del 2010. La entrada fue el regalo de navidad que me hizo mi sobrino mayor. Además es uno de las bandas que más emociones mueve en mi con sus canciones.

Uno de los conciertos a los que he ido sola, la verdad es que en este caso fue mejor haberlo hecho así. El lugar: Movistar Arena, en general siempre es un muy buen lugar para conciertos, el ingreso es cómodo, localidades todas con buena vista al escenario y, en general, buena acústica.

Lamentablemente en este concierto, la acústica no se lució mucho, tal vez el hecho que no estuviese lleno generó mucho rebote del sonido, al menos así me lo explico yo, no sé qué dirán los expertos en sonido.

Que yo recuerde, en este concierto no hubo teloneros, si alguien los vio ojalá pueda enviarme el nombre para escucharlos. Pero la espera sin ser muy larga, fue agotadora, principalmente por las ansias de escucharlos.

Ella, Dolores O´Riordan, luce un vestido negro de lentejuelas y zapatillas converse brillantes, algo desequilibrado para el atuendo de la banda, pero ya verán que esto es una tónica en esta banda

Una tras otra, las canciones iban provocando una y otra emoción, la potencia de la voz de esta mujer se hace sentir en todo el lugar, incluso cuando se le escucha algo sobre exigida. La música pasa a un segundo plano, nuevamente la banda queda relegada al trasfondo del asunto.

Me gusta mucho cuando los artistas buscan la interacción con el público, incluso que intenten hablar en el idioma de sus espectadores, eso ya genera otra disposición, de mayor cercanía y empatía con lo que está sucediendo en el escenario, ella muy bien en esto.

Creo que hubo dos momentos donde las emociones del público llegaron a su peak: Daffodil Lament y Zombie. La cual reservaron para los últimos minutos, pero se justificó la espera, la intensidad de ella complementó perfectamente con la intensidad de los cantos de sus fans, que ansiosos habíamos estado pidiendo ya esas canciones.

Este fue un concierto que había que ver, vivir y sentir, principalmente sentir... pero visualmente, dejó muchas imágenes, la clásica de ella con su guitarra, y el lindo contraste de las lentejuelas con la bandera de Chile, que utilizó de capa, bufanda, etc. Si el idioma pudo dificultarle la conexión con el público en algún momento, su música y gestos como este, rápidamente lo solucionaron.

Que cantara canciones de su disco "Are you listening?", creo que tampoco le hizo justicia a su banda. Pero eran muy buenas.

lunes, 15 de junio de 2015

Calle 13 - Valencia - 2015

Comenzaré, con este concierto, que es el último al que he ido... ayer.





Calle 13, no fue una banda que me gustara desde sus inicios... su atrevete -te -te, debo decirlo que en algún momento me hastió. Pero, poniendo a prueba mi tolerancia, seguí escuchando sus nuevos trabajos, y tengo que decir que me gustaron.

Ya había ido a uno de sus conciertos en Chile, en el que promocionaban el mismo disco que venían a presentar ayer acá en Valencia, Multiviral. El lugar: la plaza de toros de la ciudad...

Mis primeras impresiones:
1. De dónde salieron tantos fans de esta banda acá... el lugar lleno.
2. La entrada bastante desorganizada, previo a los controles de entrada, no había nadie que pudiera decirte en que cola debías ponerte. La intuición funcionó.
3. A pesar que no me imaginaba cómo sería el grupo telonero, y si habría acá alguna banda que combinara con Calle 13... sorpresa, La Gossa Sorda, un grupo valenciano - con tendencias independentistas - que sonaba muy bien y movió todas las pasiones de los espectadores. Tal vez, para mi, se alargaron mucho.

Calle 13, llega el momento en que deben salir al escenario, todo funciona bastante bien, aunque a René no se le escuchó con mucha claridad. Comenzar el concierto con "Esta es una fiesta de locos", es asegurarse el éxito. El público, salta, baila, grita... suda y remueve la arena... 

Entre tanta gente, se divisan exaltadísimas unas banderas latinoamericanas, chicas en bikini sobre los hombros de sus pobres novios. Cervezas van y vienen.

El listado de canciones: las mismas que el concierto en Chile, me atrevería a decir que en el mismo orden, que está muy bien pensado, pero para mi fue repetido.

En este concierto no pudimos ver la típica imagen de un vocalista a torso desnudo, pero si con la misma energía se siempre, las explicaciones de cómo, cuándo y dónde escribió cada canción, también. Y su cargado contenido crítico, si debo confesar que me molestó la comparación de Puerto Rico con Palestina.

Finalmente, llegan mis canciones favoritas. Mis emociones a flor de piel, Latinoamérica sonó más bonita que nunca, La vuelta al mundo fue todo un placer y, bueno, qué decir de Ojos color sol.

Primera despedida de la banda, y sin mediar un mínimo grito del publico, aclamando que volvieran, tocan sus 3 últimas canciones. Yo hubiese esperando que la gente gritara un poquito.

Con estas canciones, dejan a toda una plaza de toros, con ganas de seguir bailando, y con un Gracias Valencia, se despiden. La gente se mira preguntando: "¿ya? ¿no vuelven a salir?", como en cualquier concierto, y no, no lo hicieron. En Chile sí.

Impresionante lo que esta banda genera en el público, contagian vitalidad, logran una catarsis masiva y, aunque sus letras son bastante críticas, dejan a todos contentos.

Los que estaban más adelante, imagino que agradecieron las botellas de agua que lanzaron al público, a mi no me llegaron pero eran necesarias. Con todo lo que bailamos, el polvo que se levantaba con los bailes y el "caloret" de Valencia, creo que todos terminamos deshidratados.

Una nueva muy buena experiencia con Calle 13. Para repetir. Concierto totalmente recomendable.

La razón de ser



Por qué hacer un blog sobre conciertos y música... fácil, una de las mejoras actividades y el mejor gasto de dinero es en viajes y conciertos, al menos desde mi perspectiva, siempre es bueno escuchar música en vivo... y además poder transmitir la experiencia a otros y motivarlos a ver una determinada banda.
No soy experta en música, sólo me dedico a disfrutarla y a conocer lo que más pueda... y estas serán mis humildes opiniones sobre la música y los shows que he visto y que veré.

Como ya dije, no soy experta, pero quiero transmitir toda esa energía, todas esas emociones y sentimientos que nos fluyen cuando vemos a un artista en vivo, cuando tocan nuestras canciones favoritas, cuando descubrimos a nuevas bandas e incluso, esa eterna espera entre el "telonero" y la banda principal...

En mi vida he podido ir a muchos conciertos y pretendo seguir haciéndolo, así es que acá podrán encontrar algunas opiniones y comentarios sobre bandas, música, conciertos, etc. Y para empezar, les comparto una canción de un recital en el que estuve, del cual ya hablaré... pero que adelanto, había estado esperando por años!!

The Cure en Chile!!! Close to Me